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martes, 11 de febrero de 2014

La fábula del elefante encadenado






Hoy os voy a compartir una fábula, de Jorge Bucay, con la que a veces uno se puede identificar. Siempre está la típica pregunta de a qué hay que hacer caso si a la mente o al corazón. Yo soy más partidario de lo segundo, porque al menos si lo haces, sea el resultado que sea, te quedas a gusto. Cuando hayáis leído la fábula, ya decidís con que parte os quedáis. Es un claro ejemplo de que si crees que no puedes, no puedes. Y de otra manera, si crees que puedes, puedes.




Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes del volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente:
¿Qué lo mantenía entonces?
¿Por qué no huye?



Hice entonces la pregunta obvia:,
- Sí esta amaestrado ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta
.


Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido bastante sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque no cree – pobre- que NO PUEDE.
El tiene el registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...
- Todos somos un poco como ese elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.
Vivimos creyendo que un montón de cosas “no podemos” simplemente porque alguna vez, antes, cuando éramos chiquillos, alguna vez, probamos y no pudimos.
Hicimos, entonces, lo del elefante: grabamos en nuestro recuerdo:
NO PUEDO... NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ.
Hemos crecido portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar.
Cuando mucho, de vez en cuando sentimos los grilletes, hacemos sonar las cadenas o miramos de reojo la estaca y confirmamos el estigma:

NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ!!!
“Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad…

"condicionados por el recuerdo de «no puedo»…

Tu única manera de saber, es intentar de nuevo

poniendo en el intento todo tu corazón…”

Jorge Bucay

Pues bien, todo esto viene a que mirando atrás, en este último año, me vi como ese elefante atado. Desde que presté tanta atención a las molestias que tenía, ha sido una constante batalla sin fin, un bucle del que no conseguía salir, daba con gente que no me solucionaba mis lesiones, y hasta creo que me aparecían más de la cuenta. (Cuando eres martillo, ves clavos por todas partes!).
Cuando prestamos tanta atención a una molestia, yo creo que se acaba volviendo contra nosotros. Nos hace sentirnos como ese elefante. Llevaba tantos meses con molestias que ya creía que no podía correr a ritmos de antes.
La Gran Canaria Maratón, ha sido un antes y un después. Pese a haber hecho sólo los 10 kms, fue una inyección de motivación total. Sea por estar rodeado de tanto máquina, sea por impregnarme de su energía, o por la capacidad de superación que tenían algunos maratonianos por terminar esa prueba. La cuestión es que decidí motivarme a mí mismo, y creerme que si podía. El haber hecho la misma marca que el año pasado ya fue una buena motivación. Y desde ahí, cada día que salgo a correr, me digo a mi mismo que puedo correr. Me siento de lo más motivado. Hoy en Facebook, Fco Luis publicaba un comentario que decía, que cuando sales a correr, o puedes salir a sufrir, o decides disfrutar de tus sensaciones. Pues ahí está!
Yo salgo ahora a disfrutar. Las molestias, pues sí, me sigue doliendo, pero paso de prestarle más atención de la cuenta. Es más, hasta he aparcado las plantillas, vuelvo a correr como antaño. Pues si hay algo que me enseña este deporte, es que no hay mejor cosa que es escucharse a uno mismo. Siento como si hubiese roto esa cadena, que me hacía cargar con lastres de pensamientos negativos.
Y por primera vez en muchos meses, he conseguido enlazar 4 entrenos en una semana.
La semana pasada comencé mi nuevo plan de entrenamiento. Se acabaron las quejas, los no puedos, los no se si voy a poder,... y he decidido hacer un plan como Dios manda. Así quedó mi primera semana de entreno:

Lunes: 50' CC + 2 progresivos
Martes: descanso
Miércoles: 25'CC+ 10x 400m (1'50-2')
Jueves: Descanso
Viernes: descanso
Sabado: 50' CC
Domingo: 80' CC

Total de kms en la semana: 44kms

Las sensaciones muy satisfactorias, y bastante cansado. Pero el ver que uno completa con lo que tenía en mente, siempre es satisfactorio. Aunque hay molestias, recupero más pronto últimamente. Mi único objetivo ahora es sumar, y sumar y sumar kms. A todo esto, aun no he dicho cual es la próxima carrera que estoy preparando. Será una Media Maratón. Aunque aun está por confirmar cual será a la que vaya a darle el mordisco!!



19 comentarios:

  1. Si señor, me ha encantado la fábula y la semana de entrenamiento.

    Me pongo a tirar de mi estaca ahora mismo.

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    1. Me alegro que te haya gustado. Tu estaca? pero si tú la quitaste hace ya tiempo! jajajaja
      saludos

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  2. GRan fabula, tienes toda la razon que con frecuencia algo nos atenaza, hay que pensar en positivo y todo acaba saliendo, sigue escuchando a tu cuerpo, el te guiara, el resto lo pondra tu corazon.Y metiendome en donde no me vayan y consciente de que por mis marcas mis sugerencias, consejos o lo que sea no seran muy escuchados me atreveria a sugerirte que en vez de hacer series de 400 hagas cambios de ritmo, aunque tambien es cierto que todo depende de lo lejos o cerca que este esa media.Si esta ya cerca estan muy bien.

    UN abrazo.

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    1. Lo de las series, simplemente hago las que marca el plan. Aun falta para la Media, de todas formas hay series de distintas distancias.
      un abrazo

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  3. rota la cadena
    ya eres libre
    ¡¡¡vuela!!!

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  4. Bien bien, has roto las cadenas jeje. ahhh por cierto, pa la proxima fabula ponle la letra un poco mas grande, que he tenio que sacar las gafas, la vihhen. Un saludico.

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    1. Jajajaja Paco, es que no se que le pasa, lo copié de otro sitio, y cuando intento cambiar el tamaño, se cambia pero luego al publicarlo lo pone como le da la gana!

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  5. Felicidades Fran, por la entrada y por encontrar la motivación necesaria para volver a probar rompre esa estaca, me ha gustado mucho la fábula.

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    1. Me alegra que os guste la fábula, tendré que poner otras que he leído jejeje gracias Miguel

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  6. Gracias por esta entrada, me has hecho pensar y mucho, la tendinitis se supone que ya no la tengo, no me duele, pero me duele un poco el gemelo, no se si es normal, pienso que debe ser porque la sangre no circulaba bien durante tanto tiempo, el gemelo ahora esta un poquillo engarrotado y la verdad que empiezo a estar un poquito harta, porque no avanzo y tengo muy metida en la cabeza la maldita molestia. Haber si soy capaz de una vez por todas de coger tu ejemplo y llevarlo a cabo olvidarme de la maldita pierna de una vez. Saludoss y muy buenos entrenos

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    1. De eso se trata Noe. Si pensamos que no podemos, más vale ya ni intentarlo... pero si pensamos que podemos, el creerlo los hará estar más cerca de ello. Me alegra que te sirva,
      saludos!

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  7. El cuerpo protesta siempre que se le saca de la zona de confort. Muchos animos con ese plan. Saludos.

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    1. Gracias Tomás, esperamos que nos salga lo mejor posible!

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  8. Bravo Fran, bonita fábula y buen entrena que has realizado. Sigue con esa mentalidad positiva y suerte en la media maratón que escojas. Un beso campeón.

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    1. Gracias Estrella! me alegro que te guste la fábula. Ya pondré más jejejeje
      besos

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  9. Muy bien Fran!!!... Me alegra leer que estás motivado a tope!

    Un abrazo

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  10. Hola Fran, ya conocía esa historia,viene en la revista Mente sana y que cada vez que puedo la compro,pero no la recordaba y precisamente y en estos momento de mi vida, que son un poco raros, me ha hecho bien recordala.Gracias.

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    1. Me alegro que te haya servido reencontrar esta historia, y si te ha servido tambien el encontrar el blog, pues mejor aun.
      gracias, un saludo

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Comentarios