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sábado, 29 de marzo de 2014

Adidas Glide Boost, y reactivando

Éstas son mi última adquisición. Las Adidas Glide Boost. A veces hay que buscar la motivación, y que mejor que estrenar zapas nuevas? Si tuviera que destacar algo de ellas sería la comodidad y ligereza. Esta vez buscaba un tipo de zapatilla ligera, ya que normalmente eran más pesadas las que he ido usando. En cuanto me probé este par, fue lo primero que noté. Y por otra parte, son comodísimas. Estas creo que son las primeras zapatillas que uso y que noto que realmente me amortiguan bien al pisar, no hay punto de comparación. Así que las recomiendo totalmente, en especial a la gente que ha sufrido tanto por el tipo de pisada, y temas de plantillas.... Con estas zapatillas, llevo las plantillas y ni me entero. Puede que por sus características, la suela se desgaste antes, pero si me van a ayudar a correr mejor, bienvenidas son!
Tal y como comenté quería empezar a entrenar así que en esta semana he ido retomando la actividad, y poniendo la maquinaria a punto. La diferencia de las otras veces, es que el descanso, no ha sido tan descanso. He alternado los días que no corría con ir a caminar o ir al gym. Incluso había algún día que caminaba y luego corría. De momento ha dado buenos resultados, ya he perdido 2 kgs.

Domingo: 6,95kms + 12 kms de caminata
Lunes: 7,5 kms + 8 kms de caminata
Martes:Descanso
Miércoles: 8 kms
Jueves: 20 kms caminata
Viernes: Descanso
Sábado: 10 kms 

Ha sido una semana más activa. Anteriormente, entrenaba 3 o 4 días y el resto no hacía absolutamente nada. Mientras que ahora intento no estar tan parado. A parte también el tiempo invitaba a hacerlo, aunque hoy no tanto. En los entrenos he ido poco a poco sintiéndome mejor. Ahora que he puesto la maquinaria en movimiento intentaré hacer más distancia y buscar algo de calidad. 
Por ahora no hay objetivos claros en cuanto a carreras. La Media de Gando, lo veo más que justito. Pero si me animase a hacerla, simplemente la haría como un rodaje largo, pues recuerdo como pica allí el lorenzo, y a parte del recorrido de toboganes que hay. Pero por ver al resto de bloggers, siempre merece la pena. 
Seguiremos informando!!

sábado, 22 de marzo de 2014

Introspección: El Cuerpo se revela

 El Cuerpo grita, lo que la boca calla:

Siempre he sido un tipo inquieto. Me ha gustado siempre buscarle el por qué a las cosas. A mi no me basta con pensar que las cosas pasan. De hecho me niego a pensar que las cosas pasan porque sí. Todo tiene su explicación y cuando la encuentras, te das cuenta de que todo está más interrelacionado de lo que aparenta. Si además, eso te aporta crecimiento personal, pues mucho mejor. 
Cuando empecé a correr, lo hice por salud. Quería dejar de estar estancado, quería bajar peso, y estar más en forma. No era normal que a mi edad, quisiera estar siempre sentado, parecía que había nacido cansado! Y eso que de pequeño estuve en un club de atletismo y competía los findes. También estuve unos años jugando al tenis. Pero el paso de los años hizo que fuese dejando aparcado el deporte y llevase una vida sedentaria. 
Redescubrir lo bueno que era correr, fue más bueno aún. Pues ya lo conocía de pequeño, pero lo disfrutaba de otra forma. Ahora llevo poco más de 4 años corriendo. En el primero, cuando ya era capaz de correr 8 kms, salía a correr todos los días. Y después hacía mi gimnasia en casa. Llegué a quedarme estupendo, y jamás tuve una lesión. Y en cuanto me dí cuenta que si me pegaba un atracón de comer el finde en casa de los papis, no pasaba nada porque no engordaba, una sonrisa diabólica se dibujó en mi cara. Pensé que era estupendo. Pero eso duró por poco tiempo. Si no consigues mantener ese equilibrio, la cosa no funciona. Tampoco me considero un zampabollos, pero el tiempo fue el que se encargó de que perdiese los buenos hábitos. Reconozco que me encanta el dulce. Y poco a poco fue apareciendo la "madre pereza". Con lo cual, algún día me saltaba algún entreno. Es tan delgada esa línea... entre llevar las cosas en equilibrio y llevarlas mal, que cuando uno se da cuenta, ya las está haciendo mal. 
Desde que pisé Canarias, me volví más sedentario. Fui a parar a un sitio, donde soplaba el viento que lo flipas, con lo cual era la excusa perfecta para no salir. Poco a poco fui ganando los kgs que había perdido, aunque también fui probando a hacer distancias más largas. A veces pienso que de no haber venido a Canarias, a lo mejor no habría hecho aún una Media Maratón. 
A lo que iba a contar,... en relación al título de esta entrada. El cuerpo se revela. Nos dice, lo que nosotros no decimos, lo que nosotros no le prestamos atención o tenemos descuidado. Está claro, que si no prestas atención a lo que comes, acabas teniendo más mollas que una panadería. Pero juega un papel importante el no "contarse rollos". 
En mi jerga, el "contarse rollos" implica autosugestionarte. Te cuentas rollos a tí mismo, para convencerte de lo contrario que piensas, para sentirte menos culpable, o para utilizarlo como excusa. Si hago una introspección y miro dentro de mí, y me observo en estos últimos años, veo que me he estado contando muchos rollos. O bien porque me daba una pereza enorme entrenar, o porque no era capaz de aceptar que para conseguir ciertos objetivos, se necesita sufrir. Era como que había olvidado que ciertas recompensas requieren ciertos esfuerzos.  Claro que lo más facil siempre, es echar balones fuera. No aceptar responsabilidades y culpar a cualquier cosa con tal de no aceptar que es culpa tuya. Que si el viento,... que si hoy estoy agotadísimo, que si hoy no me encuentro bien, que si hoy he tenido mucho trabajo... hoy tengo esta molestia,... hay un sinfín de excusas para utilizar. Y llega un momento, en el que uno se acostumbra tanto a ciertas excusas, que se acaba haciendo una realidad. Una filosofía de vida y has cambiado el chip por completo. Pero lo peor no es sólo eso. Lo peor, es que te acabas generando tú, tu propio malestar. Si no lo tienes, lo tendrás!! 
En estos últimos dos años, he tenido unas molestias en la tibia/gemelo/soleo o lo que puñetas fuese, que me traía por el camino de la amargura. Claro, como excusa era algo que venía estupendo. Era cierto que me dolía mucho. Y si hacía kms, lo notaba mucho. Pero a lo que voy es, hasta que punto es importante la mente??? no estará más el dolor en nuestra propia mente? pues nos llegamos a obsesionar tanto a veces con las lesiones, que parece que estemos como un científico en su laboratorio, observando al segundo como responde todo. Porque digo yo,... si todos corremos, por qué unos tienen unas molestias y otros en otras? y por qué hay algunos que corriendo lo mismo, no les molesta, o no llegan a lesionarse en muchos años? Y no vale decir, que es porque uno se va haciendo mayor. Tenemos ejemplos de corredores muy mayores, y están de lo mejor, sin ninguna molestia.
Cuando tengo algún tipo de molestia, intento ver que me está diciendo el cuerpo. Hay cantidad de estudios, de libros e información en la red, donde podéis ver la relación de los dolores con las emociones. Un dolor en una zona de la espalda u otra pueden significar cosas muy diferentes. Mientras en un punto pueden estar reflejando que tienes preocupaciones económicas, en otro punto te pueden estar diciendo que estar cargando con una responsabilidad que no es tuya. Un  dolor de garganta puede estar reflejando, que tienes ahí un bloqueo porque estás callándote algo y no te atreves a decirlo. La tristeza está relacionada con el pecho. Y así un sin fín, de emociones, tantas como partes tiene el cuerpo. Ayer mismo leí, que no es lo mismo que te duela una muela a que te duela un premolar. Ambos reflejan emociones distintas.También significa una cosa si te duele en la parte derecha del cuerpo, o si te duele en el lado izquierdo.Y sólo basta que echemos un vistazo a nuestras emociones y contrastemos. Podríamos decir eso de: dime dónde te duele, y te diré quién eres!!!
Como comenté en otra entrada, las enfermedades, molestias y dolencias, son como la luz de alarma de que hay algo que tienes desatendido. La medicina convencional solo apalia esos dolores, el último eslabón. Pero se trata de ir a la raíz. Por tanto, creo que cuando uno corrige esas emociones desatendidas o "equivocadas" sea porque no aceptas algo en tu vida, o porque te empeñas en ir por donde no debes; al corregirlo creo que es lo que nos ayuda a ir solventando todo. 
El problema de mucha gente, como yo digo, es que están "desconectados".  Están desconectados de sus emociones, y lo peor aún es, que están desconectados de su consciencia. A muchas personas le preguntas: Aquí y ahora, dime lo que sientes ahora mismo!! No conseguirán decirte lo que sienten. Porque no están acostumbrados a atender sus emociones. Probablemente contestarán: pues bien,... no se, me siento bien. Pero no serán capaz de decir: siento felicidad, o siento tristeza, tranquilidad, bienestar, alegría, euforia...
Pues mirad que había probado cosas, y luego de la noche al día, las molestias que tuve durante dos años, ya no las tengo. Desaparecieron. Pienso quizás, que sin darme cuenta, atendería esa emoción que la tendría descarrilada, y eso ha ido sanando la molestia.




Cuando estaba de vacaciones hace poco, no tenía las molestias y allí el terreno era bastante llano, así que "aparentemente" no tenía excusas. Pues bien, como os comentaba antes, parece que me había acostumbrado a tener algun tipo de molestias. Pues siempre entrenaba con dolores. Quizás como digo, era un modo de justificar a mi manera, el no conseguir algún objetivo, el ir de "tapado". Así, que queriendo tirar de lo mismo, no tardó en aparecer la dolencia. Tuve durante más de una semana una molestia en la cadera con la unión al fémur, que parecía que se me iba a desmontar de un momento a otro. Tanto que hasta me molestaba al caminar. Tuve que parar unos días. De nuevo ganaba la batalla el cuerpo y mi mente cabreada. (No se de qué te quejas, si es lo que querías...). Cuando me pasó lo de la cadera, pillo un pedazo de catarro. De nuevo sin poder enlazar dos entrenos seguidos. Yo ya diciéndome a mí mismo... "va, a la próxima sí que sí, de esta ya te pones a entrenar"... Ja!!!!!! pues voy y empiezo con un dolor de muelas. Diosssssss! hacía muchos años que no tenía dolor de muelas, y bajo mi criterio, es el peor dolor que se pueda pasar. Más dolor me dio cuando la dentista me dijo que me tomase un antibiótico y que volviese a final de semana, que de momento no me hacía nada. El dolor de muelas me tiene más de una semana parado. Y estoy que muerdo al que sea. Hoy por fin estuve en el dentista y ha cambiado bastante la molestia. Pero ya he decidido que ya me voy a poner a correr, aunque no me hayan acabado la intervención en esa muela. No quiero contarme más rollos, y menos aún contárselos a los demás. 
En todo este proceso de dolor cadera-catarro-muela... no paraba de preguntarme... Fran, que te está diciendo el cuerpo??? por qué? debe haber algo que tengo desatendido... o qué me estoy contando a mí mismo? 
Por eso cuando suframos cualquier cosa es importante preguntarse, sin contarse rollos, sin engañarse a uno mismo, porque no hay nadie que nos conozca mejor que nosotros mismos:
- que tal llevo mis emociones y como me siento.
- de que me está privando o que me está evitando este dolor.
- a qué me está empujando.
Y si somos claros con nosotros mismos, daremos con el kit de la cuestión. 
En mi caso, era como si me hubiese hecho adicto a los dolores y malestares. Y que los utilizaba para tenerlos de excusa y no moverme. Pues admitir que no los tenía, de cara al escaparate implicaba dar el callo. Incluso salir a correr se convertía en un esfuerzo, y todo por la maldita forma errónea de pensar. De ahí, que las emociones buscasen otro punto del cuerpo por donde salir, y contentar a la mente. 
Es como un triángulo. Un pensamiento negativo genera una emoción negativa. La emoción negativa genera dolor en el cuerpo. Por mucho que calmemos el dolor, si no cambiamos lo otro, volverá a reaparecer, o saldrá por otro lado.
Así que mi objetivo ahora es volver a darme caña. Evitar las excusas. No quiero hablar de ningún objetivo, para no pecar de bocazas. Pero sí decir, que quiero esforzarme más, como lo hacía cuando empecé a correr, y competir con otro chip. Recordar que el que quiere algo, algo le cuesta, que para hacer grandes entrenos hay que darse caña y sufrir. Parte de esto, me ha ayudado el ver la caña que os dáis vosotros. Si hay algo que me estaba dando cuenta, es que hacía muchos meses que no me notaba explosivo. Ya iba con el chip de "no puedo". Ya iba desmotivado, sin ganas, y pensando más que iba a sufrir después del entreno que no el hecho de disfrutar. De hecho, recuerdo que la primera vez que me preparaba la media maratón, hasta en una tirada de 15 o 16kms, seguía teniendo chispa, y acababa más explosivo. Hace muchos meses que no acabo "explosivo" al final de un entreno. Y eso sólo lo explica una cosa, y eso se puede decir en una sóla palabra: 

ACTITUD