Antes de ayer por fin pude probar lo que es salir a entrenar en la playa. Nunca lo había probado, a lo máximo que había llegado era a dar el típico paseo por la orilla. Así que viendo que no me dolía nada, me puse mis zapatillas, y a las 8 de la tarde, comenzaba mi entreno en la playa de Maspalomas.
Salí desde el faro. La idea era ir por la orilla, aprovechando la arena de la orilla, que suele estar más dura. Pero eso era en teoría, porque a la ora de la verdad, resultó que ese día no estaba tan dura. A parte, había oleaje y como iba con las zapatillas, evitaba que no se me mojaran mucho, así que si venían algunas olas grandes, era como jugar al pilla-pilla.
A los pocos minutos de comenzar el entreno, me di cuenta de como estaba la arena, y en un momento pensé...
-bueno, y si lo dejas? la arena no está como para correr sobre ella...
-Baaaahhh!! Ya que he venido, no me echaré atrás!
así que fui trotando, y aligeraba el ritmo cuando pillaba alguna zona de arena más dura. Con el oleaje, hacía que casi la mitad del entreno o incluso más, tenía que subir a donde la arena era más blanda, y ahí cansaba muchísimo más... me hundía!!! parecía que iba por la nieve. (Bueno, a lo mejor los compañeros de aqui de la isla, no saben lo que es caminar por la nieve, pero también es muy agotador!!).
Me crucé con 3 o 4 corredores durante el entreno que también aprovechaban la tranquilidad de la playa para entrenar. Uno de ellos muy valiente, corría descalzo. Pero con la cantidad de piedras y cantos rodados que hay por la orilla, no tenía ganas de dejarme los pies por allí. Ademas, incluso con las zapatillas, las notaba, y era algo molesto.
Noté la diferencia de correr por arena. Pues entre la falta de entrenos y lo duro que es... cuando llevaba 3 kms ya estaba muerto. Y no sabía como de larga era la playa. Eso sí lo tenía claro,... tuviese que ir muy despacio o no, la idea era llegar hasta el otro extremo de la playa y volver. Ya que habia ido, no iba a ir a hacer un trocito solo.
Extremo de la playa, toca volver atrás.
Cuando llegué al otro extremo, marcaba el gps 5'2 kms. Aproveché para hacer otra foto. La verdad es que sudé muchísimo, pero tocaba hacer la vuelta. El hecho de dar la vuelta, ya me motivaba. A medida que iba avanzando, pensaba en las agujetas que iba a tener al día siguiente, molestías, dolores... el hecho de correr en la arena, hizo que la periostitis no me molestase. De hecho, no me puse ese día ni las vendas ni las medias de compresión.
Toda una extensión de playa para mí solo.
Correr por la playa, y verla vacía de gente, es algo que me gusta. Es una estampa totalmente distinta a la del día.
Finalmente, llegué de nuevo al faro, totalmente destrozado. En total, 10'4 kms, en 1hora 5 minutos. Vi que el ritmo me había salido a 6 min/k o un poco más, pero también luego me acordé, de que me había parado varias veces a hacer fotos, y que en la mitad, hice más fotos y paré para beber agua. Con lo cual, creo que para ser arena, me salió un buen ritmo.
Acercándome al Faro de Maspalomas.
Al acabar me notaba los cuadriceps y gemelos cargadísimos, me dolían tambien los tendones del cuadriceps, pero tenía una gran satisfacción de haberlo logrado y haber corrido sin molestias. Seguramente, volveré a repetirlo.











